¿Hay que sacarlas o no?
No toda muela del juicio debe extraerse. Cuando erupciona en buena posición, tiene espacio y se puede higienizar, puede conservarse. Las señales que sí indican extracción:
- Dolor o inflamación repetida en la zona de atrás (pericoronaritis)
- Infecciones a repetición, a veces con dificultad para abrir la boca
- Caries en la muela del juicio o en el segundo molar por contacto
- La muela no alcanzó a salir y quedó retenida dentro del hueso
- Está en posición horizontal, empujando al diente de adelante
- Apiñamiento de los dientes anteriores o indicación de tu ortodoncista
- Quiste o lesión asociada al molar detectada en una radiografía
- Vas a iniciar tratamiento de ortodoncia y tu ortodoncista las indicó
Cuándo conviene un cirujano maxilofacial
Una muela del juicio erupcionada y bien posicionada la resuelve tu odontólogo sin problema. Estas son las situaciones en que la extracción deja de ser una exodoncia y pasa a ser una cirugía:
- La muela erupcionó y es visible en boca
- Está en posición vertical, con espacio
- Raíces formadas y separadas del nervio
- Anestesia local en consulta
- La resuelve el odontólogo general
- Molar retenido o incluido dentro del hueso
- Posición horizontal, mesioangulada o invertida
- Raíces en contacto con el nervio dentario inferior
- Raíz proyectada hacia el seno maxilar
- Quiste o lesión asociada
- Extracciones previas fallidas o raíz remanente
- Requiere tomografía, pabellón o sedación
El punto crítico en la mandíbula es el nervio dentario inferior, que da la sensibilidad del labio y el mentón. Cuando la radiografía muestra que las raíces lo cruzan, la tomografía Cone Beam permite ver la relación exacta en tres dimensiones y planificar la técnica que minimiza el riesgo. Esa es la diferencia entre operar viendo y operar suponiendo.
Tres formas de hacerlo
La elección depende de la complejidad del caso, de cuántas muelas se extraen y de cuánta ansiedad te genere el procedimiento. Ninguna es mejor que otra en abstracto: se decide contigo en la evaluación.
Anestesia local, en consulta
Estás despierto y la zona se anestesia por completo. Es la modalidad habitual para uno o dos molares de complejidad baja o media. Sales caminando y no necesitas acompañante ni ayuno.
Sedación consciente
Con anestesia local más medicación endovenosa administrada por anestesiólogo. Estás relajado y somnoliento, sin registro claro del procedimiento. Indicada cuando hay ansiedad importante o se extraen varias piezas en una sesión. Requiere ayuno y acompañante.
Pabellón con anestesia general
Duermes durante todo el procedimiento. Es la indicación para molares profundamente incluidos, extracción de las cuatro piezas complejas en una sesión, o pacientes con condiciones que lo hagan aconsejable. Requiere exámenes preoperatorios, ayuno y acompañante.
Las cuatro en una sesión
Cuando las condiciones lo permiten, se extraen las cuatro muelas del juicio en un solo procedimiento. La ventaja es concreta: un único postoperatorio, una sola vez de licencia o reposo, en lugar de repetir el proceso cuatro veces. Se define en la evaluación.
Cómo es la recuperación
Los primeros dos a tres días son los de mayor inflamación: es la respuesta normal del cuerpo, no una complicación. La hinchazón alcanza su máximo alrededor de las 48 a 72 horas y luego cede. Con las indicaciones seguidas al pie de la letra —frío las primeras horas, medicación en horario, dieta blanda y fría— la mayoría de los pacientes retoma actividad normal entre el tercer y el quinto día.
- Primeras 24 horas: reposo relativo, frío local, dieta líquida o blanda fría, nada de enjuagues fuertes
- Días 2 a 3: peak de inflamación, posible dificultad para abrir la boca y moretón en la mejilla — todo esperable
- Días 4 a 7: disminución progresiva, se retoma alimentación blanda tibia y actividad habitual
- Control: revisión y retiro de puntos según el caso
¿Cuánto cuesta sacarse las muelas del juicio?
La extracción de un tercer molar erupcionado, con anestesia local en consulta, parte desde $90.000 por pieza. Un molar retenido, en posición horizontal o con cercanía al nervio dentario, requiere planificación con tomografía y mayor tiempo quirúrgico, y se presupuesta caso a caso tras la evaluación.
Los factores que determinan el valor:
- La posición del molar — erupcionado, semi-retenido o incluido en el hueso son escenarios quirúrgicos distintos
- Cuántas piezas se extraen — hacerlas en una sesión suele ser más conveniente que cuatro procedimientos separados
- La modalidad de anestesia — la sedación y la anestesia general suman los costos de anestesiólogo y pabellón
- El estudio previo — radiografía panorámica, y tomografía Cone Beam cuando hay cercanía al nervio
- Los insumos quirúrgicos — material estéril, suturas y elementos desechables del procedimiento, detallados en el presupuesto
Tras la evaluación recibes un presupuesto detallado por escrito, con las alternativas de modalidad y sus valores. Sin costos que aparezcan después.
Se atienden todas las previsiones. La cirugía de terceros molares suele tener cobertura parcial de Isapre y seguros complementarios; la consulta entrega la documentación necesaria para gestionar el reembolso según tu plan.
Un cirujano maxilofacial, no una extracción más
Soy especialista en Cirugía y Traumatología Bucal y Maxilofacial (Universidad Mayor) y Magíster en Ciencias Médicas con mención en Cirugía (Universidad de La Frontera). Integro el Servicio de Cirugía y Traumatología Bucomaxilofacial del Hospital Militar de Santiago, donde fui residente jefe del Servicio de Urgencia.
El volumen hospitalario es lo que da oficio en esta cirugía: los molares profundamente incluidos, los que se fracturaron en un intento previo, los que están sobre el nervio. Es también la razón de que trabaje habitualmente con pacientes derivados por odontólogos que prefieren no asumir un caso complejo.
Última revisión médica: 3 de septiembre de 2026 — Dr. Gonzalo Martinovic Guzmán, especialista en Cirugía y Traumatología Bucal y Maxilofacial, Magíster en Ciencias Médicas (mención Cirugía). Perfil en ResearchGate
Preguntas frecuentes
¿Duele sacarse las muelas del juicio?
Durante el procedimiento no: la zona está completamente anestesiada, y si eliges sedación o anestesia general no tienes registro del procedimiento. El postoperatorio se maneja con analgésicos indicados, y la mayoría de los pacientes describe más molestia por la inflamación y la dificultad para abrir la boca que por dolor propiamente tal.
¿Cuántos días de reposo necesito?
Con extracciones simples, uno a dos días. Con extracciones quirúrgicas o las cuatro en una sesión, entre tres y cinco días es lo habitual. Conviene programarlas un jueves o viernes para aprovechar el fin de semana. Si necesitas licencia médica, se entrega según el caso.
¿Me pueden sacar las cuatro de una vez?
Sí, cuando las condiciones lo permiten, y en muchos casos es lo más conveniente: un solo postoperatorio en lugar de cuatro. Se realiza habitualmente con sedación o anestesia general. La decisión depende de la complejidad de cada pieza y se define en la evaluación.
¿Se me va a dormir el labio? ¿Es permanente?
La alteración transitoria de la sensibilidad del labio y el mentón es el riesgo más conocido de esta cirugía, y ocurre por la proximidad de las raíces al nervio dentario inferior. En la gran mayoría de los casos es temporal y se recupera en semanas o meses. Cuando la radiografía muestra contacto entre la raíz y el nervio, la tomografía Cone Beam permite ver la relación exacta y planificar la técnica que reduce ese riesgo, incluyendo alternativas como la coronectomía en casos seleccionados.
Tengo miedo. ¿Puedo dormirme para la cirugía?
Sí. La sedación consciente y la anestesia general existen precisamente para eso, y son alternativas absolutamente válidas — no una exageración. Se realizan con anestesiólogo y requieren ayuno, exámenes previos y acompañante. Coméntalo en la evaluación y lo planificamos así.
¿Qué es la alveolitis y cómo la evito?
Es la inflamación del alvéolo cuando se pierde el coágulo que protege la herida, y produce un dolor intenso que aparece típicamente al tercer o cuarto día. Tiene tratamiento y se resuelve. Las dos causas más frecuentes y evitables son fumar en el postoperatorio y hacer succión con bombilla.
¿Tengo que sacármelas si no me duelen?
No siempre. Si están bien posicionadas, erupcionadas y puedes higienizarlas, pueden conservarse con controles. Se indica extracción preventiva cuando están retenidas con riesgo de complicación, cuando comprometen al segundo molar, cuando hay quiste asociado o cuando tu ortodoncista lo requiere. La radiografía y el examen definen cuál es tu caso.
¿A qué edad conviene extraerlas?
Entre los 18 y los 25 años el procedimiento suele ser más simple y la recuperación más rápida: las raíces están menos formadas y el hueso es más elástico. Eso no significa que después no se pueda — se extraen a cualquier edad cuando hay indicación, solo que el postoperatorio tiende a ser algo más largo.
Mi dentista me derivó. ¿Vuelvo con él después?
Sí. Resuelvo la etapa quirúrgica y tu odontólogo recibe el informe del procedimiento para continuar con tu tratamiento habitual. Más sobre derivación.
Cirugía que cambia vidas
Dr. Gonzalo Martinovic · Cirugía maxilofacial
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